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Gutiérrez Aragón: “En la literatura hay menos presión que en el cine”

Publicado en
El País, 02 May 2012

Su segunda novela es una historia de amor, fusiles y feroz capitalismo

El protagonista pasa de la guerrilla colombiana a una empresa de éxito

Un guerrillero colombiano que lucha en la selva por un ideal revolucionario y que años más tarde, sin arrepentimientos de por medio, aplica esa misma táctica en el mundo de la empresa. Es José Centella, el protagonista de la segunda novela de Manuel Gutiérrez Aragón, Gloria mía (Anagrama), una historia de amor, fusiles y feroz capitalismo.

Para Gutiérrez Aragón (Torrelavega, 1942) no existe la presión. Se le ve más relajado que nunca. Después de 35 años dedicados al cine y 23 filmes rodados, su nueva vida en la literatura le está llenando de placer. El debú en la escritura no pudo ir mejor. Su primera novela, La vida antes de marzo, publicada un año después de su retirada del cine, a finales de 2008, obtuvo el Premio Herralde. “En el mundo de la literatura se siente menos presión que en el cine. En todo caso, a estas alturas no pienso hacer una carrera literaria, solo escribir lo que me viene en gana. Escribo por placer, lo que me gusta y cómo me gusta sin tener en cuenta otra cosa. Es algo que te puedes permitir cuando tienes más de 60 años”, asegura Gutiérrez Aragón, recién llegado de Nueva York donde ha participado en un ciclo sobre terrorismo. Su último largometraje, Todos estamos invitados, se adentraba en el terror de ETA, La vida antes de marzo se situaba en torno a la tragedia del 11M y Gloria mía refleja de alguna manera el terrorismo colombiano. “El terrorismo es uno de los fenómenos de nuestro tiempo. Siempre ha existido pero ahora es cuando se ha constituido como un fenómeno aparte. Cada vez es menos instrumental, no sirve a ningún fin, sino simplemente existe. Esto es lo que es nuevo. El terrorismo de hoy es como retratar el infierno”.

En Gloria mía sigue el mismo método que en La vida antes de marzo, el de una historia contada a otro. Una especie de confesión. “No llega a ser una técnica específica, pero sí una manera de narrar que me resulta eficaz para estas ficciones en concreto. Cuentan la historia de alguien que cuenta una historia. El primero que narra es un escritor omnisciente, pero el segundo no. Eso crea una especie de tensión entre ambos. Con eso me basta, no tiene más pretensiones”. De todas maneras, advierte, en la tercera novela que ya está escribiendo no repite esquema.

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