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Viaje a la URSS de Capa y Steinbeck

Publicado en
El País, 17 Jul 2012

Dos grandes mitos del XX retrataron la vida cotidiana de la Rusia estalinista

Robert Capa era un tipo que robaba sin piedad los libros que se cruzaban en su camino, capaz de pasarse horas en el cuarto de baño, incluso cuando compartía habitación, y que se ponía muy nervioso, a pesar de su experiencia, con todo lo relacionado con su material de trabajo. Además, era un políglota autodidacta y experimental. “Capa habla todos los idiomas menos el ruso. Habla cada idioma con acento que corresponde a otro. Habla español con acento húngaro, francés con acento español, alemán con acento francés e inglés con un acento que nunca ha sido identificado. Después de un mes aprendió algunas palabras de ruso con un acento que, en general, se podía considerar uzbeko”. Así describe John Steinbeck a su compañero de viajes, con el que formó una de las parejas más extraordinarias de la literatura y la fotografía, capaz de saquear toda la bebida del cuerpo de prensa extranjero en el Moscú de la posguerra pero también de resumir el siglo XX en una niña que se mueve entre escombros en las piedras de Stalingrado.

En 1948, cuando el Telón de Acero ya había caído sobre Europa —Churchill pronunció su famoso discurso que marca el comienzo de la Guerra Fría el 5 de marzo de 1946 en Misuri—, Steinbeck y Capa decidieron visitar la URSS todavía devastada por las consecuencias de la Gran Guerra Patria y en plena dictadura estalinista.

Capa era ya un mito de la fotografía bélica. Sus imágenes de la Guerra Civil española y del conflicto mundial le habían convertido en uno de los reporteros más famosos de su tiempo. Apátrida, herido profundamente desde la muerte de Gerda Taro en Brunete en 1937, Capa siempre buscaba el movimiento, un nuevo viaje. John Steinbeck era ya uno de los escritores más importantes de EE UU, aunque no ganaría el Nobel hasta 1962. Obras como De ratones y hombres y Las uvas de la ira —con la que recibió el Pulitzer en 1940— le habían convertido en el narrador fundamental de la Gran Depresión que arrancó en 1929, aunque también le habían granjeado acusaciones de izquierdismo de la derecha estadounidense.

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